Vista aérea Habana

Ruta por la Habana Vieja

Ruta por la Habana Vieja

En ruta por la Habana Vieja os marco una muestra de una ruta para que visitéis los monumentos y las calles más representativas.

No paséis por alto la visita a sus calles, fuera de esta ruta, para que podáis vivir y conocer cómo viven los cubanos, las verdadera Cuba, la que se van sin conocer la mayoría de los turistas.

Este paseo tiene un recorrido de unos 2,5 kilómetros. Se puede hacer tranquilamente andando, haciendo fotos y tomando algo de vez en cuando mientras se disfruta de su impresionante conjunto arquitectónico a la vez que se disfruta de su música mientras te tomas algo en alguno de sus muchos bares que encontrarás en la ruta.

Ruta por la Habana Vieja

1. Parque Central

El Parque Central se encuentra situado en una de las zonas más transitadas de la Habana. Es una zona de paso importante ya que aquí se encuentran los hoteles con más encanto de la Habana y es zona de paso para acceder a la Habana Vieja. En el se reúnen todas las mañanas un grupo de aficionados al béisbol para discutir las tácticas de sus jugadores.

Esta plaza, rodeada de palmeras, es el punto de unión entre la Habana Vieja y Centro Habana.

En el centro podemos observar la estatua de José Martí, héroe Nacional de la independencia cubana y la primera que se erigió en Cuba. Este monumento se inauguró en 1905 en conmemoración del 10º aniversario de su muerte.

Estatua de José Martí en Parque Central

El Parque Central será nuestro punto de partida para empezar la ruta por la Habana Vieja, ya que a su alrededor podemos ver algunos de los edificios y sitios más emblemáticos de la ciudad.

A pocos metros se encuentran las calles Obispo y O´Reilly que te conducirán al casco histórico de la Habana.

A la izquierda del Gran Teatro de la Habana nos encontramos con el Capitolio, que es una réplica del de Washington, y el Parque de la Fraternidad, que fue construido en 1892 para conmemorar el cuarto centenario del descubrimiento de América.

Parque Central

En esta zona podremos ver gran cantidad de coches antiguos americanos, conocidos como almendrones, que son utilizados como taxis colectivos por parte de los cubanos. Funcionan como los autobuses, tienen sus propias rutas y los cubanos van subiendo y bajando a lo largo de ella.

Para el turista es más cómodo coger el taxi, pero no deja de ser una experiencia probar un día este medio de transporte. Eso sí, mejor preguntar antes cuanto te van a cobrar para no llevarte sorpresas.

2. El Floridita

Como primera parada obligatoria tenemos el Floridita.

El Floridita

Es famoso por dos cosas, por ser uno de los sitios favoritos de Hemingway y por ser la cuna del Daiquirí. En el podrás disfrutar de música cubana en directo.

El lugar es pequeño y está muy concurrido. Las bebidas no son precisamente baratas comparadas con otros sitios. Momento obligado es hacerse una foto con la estatua de Hemingway que está apoyada en la barra.

La Calle Obispo

En 1519, cuatro años después de que la Habana fuera fundada, se diseñó la calle Obispo. Es una calle larga y estrecha en la que sus edificaciones no tienen más de tres o cuatro pisos de altura.

Es una de las zonas más comerciales y concurridas de la ciudad, un lugar incomparable para experimentar la atmósfera de la Habana Vieja.

Calle Obispo

A mitad de la calle Obispo, a la derecha, frente al número 408, tenéis un mercado al aire libre en el que podréis comprar recuerdos.

Una cuadra más abajo (calle para los turistas), esquina con Compostela, se encuentra la Dichosa (3), uno de mis sitios favoritos para hacer parada y tomar algo mientras se disfruta de buena música en directo.

Cuando los músicos hacen una parada para descansar pasan la cesta y ofertan su música para el que la quiera comprar. El local es pequeño y el ambiente bueno.

La Dichosa

Una calle más abajo, esquina con Habana, en la acera de enfrente tienes la Lluvia de Oro (4), más grande y espacioso, otro sitio donde hacer parada y degustar un buen mojito, una piña colada…

La LLuvia de Oro

En la esquina de Obispo con Mercaderes podemos ver el Hotel Ambos Mundos (5).

En el quinto piso, en la habitación 511, residió el premio Nobel de literatura Ernest Hemingway entre los años 1932 y 1939. Aquí escribió obras como “Por quién doblan las campanas”, “El viejo y el mar” o “Adiós a las armas”.

Hotel Ambos Mundos

Esta calle cuenta también con el título de ser la que más libros, por metro cuadrado, alberga en toda Cuba. En ella se pueden ver obras de maestros de la literatura cubana como José Martí, Alejo Carpentier o Leonardo Padura. También cuenta con los trabajos completos de Hemingway, Fidel Castro o el Che Guevara, sin olvidar las obras de autores contemporáneos cubanos.

6. La Plaza de Armas

La Plaza de Armas pasa por ser una de las más antiguas y hermosas de la Habana. Esta fue construida poco después de que se fundara la ciudad, en 1519. Fue el centro de administrativo en tiempos coloniales.

Antiguamente era conocida como la Plaza de la Iglesia, ya que en ella se albergaba la primera iglesia de la Habana.

La denominación Plaza de Armas tuvo lugar a finales del siglo XVI, cuando el gobernador de la colonia, que vivía al lado, en el Castillo de la Real Fuerza, empezó a utilizar esta plaza para realizar ejercicios militares.

El solar de la antigua iglesia lo ocupa ahora, el Palacio de los Capitanes Generales. Esta fue su residencia desde 1791. Cuando finalizó la dominación colonial de los españoles, pasó a ser la sede del Gobierno Interventor de EEUU entre los años 1898 y 1902. 

Fue el Palacio Presidencial de la República cubana hasta 1913, y Ayuntamiento de la Habana hasta el año 1967, año en que fue destinado a albergar el Museo Nacional.

Plaza de Armas

Desde la plaza podemos observar el Castillo de la Real Fuerza. Esta fue la primera fortaleza que se construyó en Cuba. En lo alto de su torre podemos ver su famosa veleta con una recreación de la Giraldilla, copia de la de Sevilla y que aparece en la etiqueta del su famoso ron Havana Club.

Castillo de la Real Fuerza

Esta plaza cuenta con un parque formado por palmeras y ceibas. En su centro se encuentra una estatua de otro de los héroes cubanos, Manuel de Céspedes, quien destacó en la guerra de los Diez Años. 

A un lado hay otra escultura, la del Rey Español Fernando VII, que estuvo presidiendo esta plaza entre los años 1834 y 1955.

Estatua de Manuel de Céspedes

Esta plaza acoge una pequeña feria formada por libreros y coleccionistas. En ella puedes encontrar libros y billetes y monedas antiguas, imágenes y objetos de interés de José Martí, Fidel Castro o el Che Guevara.

Feria del Libro y antiguedades

7. La Plaza de San Francisco

Desde aquí, por la Calle de los Oficios, llegamos a la Plaza de San Francisco. En ella se encuentran el Convento de San Francisco de Asís y su iglesia de estilo barroco.

Plaza de San Francisco

En frente, la Lonja del Comercio, donde destaca una cúpula coronada con la estatua de Mercurio y por una fuente de mármol blanco, la fuente de los Leones.

Plaza de San Francisco

8. La Plaza Vieja

Si cogemos las calles Muralla o Teniente Rey llegamos a la Plaza Vieja. Esta fue construida en 1559.

También podemos ir por Mercaderes desde la calle Obispo, girando a mano derecha en la esquina del hotel Ambos Mundos.

Esta se utilizaba en sus orígenes para practicar ejercicios militares y ejecuciones públicas. Más tarde se convirtió en plaza de toros y en mercado.

Plaza Vieja

Actualmente, esta plaza cuenta con numerosos restaurantes y terrazas, entre ellos, una cervecería que sirve cerveza y malta de elaboración propia, y en la que puedes ver cuál es su proceso de elaboración.

En la zona oeste puedes ver un conjunto de casas coloniales que cuentan con algunas de las mejores vidrieras.

Plaza Vieja

10. Plaza de la Catedral

Coge Mercaderes, dirección Obispo y llegarás a la Plaza de la Catedral.

En el camino te encontrarás con el Museo del Chocolate (9). En el podrás tomarte un chocolate caliente, frío, o comprar bombones y descansar y refrescarte con su aire acondicionado después de una larga caminata.

Museo del Chocolate

Es una de las plazas más bonitas de la Habana Vieja. En la misma podrás ver varios palacios con sus pórticos en los que podrás protegerte del sol o de las tormentas tropicales.

Plaza de la Catedral

En 1560 era un lugar pantanoso conocido como la Plazuela de la Ciénaga. Se drenó y en ella se construyó la Ermita de San Ignacio.

La Catedral se acabó de construir en 1777 en este solar, se pavimentó y se convirtió en el lugar favorito de las familias más acaudaladas, donde acabaron construyendo sus palacios.

Catedral de la Habana

En 1796 fueron trasladados los restos de Cristóbal Colón a la Catedral de la Habana, y en 1898, con la independencia cubana, sus cenizas viajaron a España, donde reposan desde entonces en la Catedral de Sevilla.

En esta plaza podemos observar una estatua de bronce a tamaño natural del bailarín Antonio Gades, apoyada en una columna del Palacio de Lombillo, que es lo que solía hacer antes de entrar en el bar El Patio. Fue un defensor de la revolución cubana.

Estatua del bailarín Antonio Gades

Sus restos descansan en Sierra Maestra, en el mausoleo dedicado a los combatientes.

11. La Bodeguita del medio

Junto con el Floridita, uno de los bares más célebres de la Habana. Encima del mostrador hay una leyenda que dice “Hemingway se tomaba aquí su Mojito”

Siéntate en la Bodeguita del Medio y disfruta de esa atmósfera única. Sus estanterías están llenas de recuerdos de visitantes como Hemingway, Fidel Castro, Pablo Neruda o Salvador Allende entre otros, que se tomaron un Mojito en su barra de estaño. 

Sus paredes están cubiertas de miles de firmas que van dejando los turistas a su paso por este lugar tan emblemático. Su comida, aunque algo cara, es buena.

Bodeguita del Medio

Ver ruta por Centro Habana
Ver ruta por Vedado
Para más información vivecubablog

Contáctenos:

Formulario de contacto

email: rentaencuba@hotmail.com

Copyright 2017 – rentaencuba